AVISO IMPORTANTE


A partir del día 14 de junio de 2015, domingo, este blog dejará de ser actualizado como se ha venido haciendo hasta la fecha. La primera idea fue la de cerrar el blog, pero el deseo que que cuanto aquí se ha publicado pueda seguir siendo útil en el futuro, nos hace que mantengamos abierto el blog. Si tuviera alguna duda o quisiera hacer algún comentario, no tema hacerlo: seguiremos publicando cuantos comentarios se hagan y seguiremos contestando a las dudas que puedan surgir.
Gracias y hasta siempre.
Andrés Guerrero Serrano
-Homeópata-

sábado, 8 de noviembre de 2014

Los 12 alimentos con más pesticidas que debería evitar consumir

(Extraído de equilibriummedicinanatural.com)

Durante los últimos ocho años la organización Environmental Working Group (EWG), reconocida defensora de la salud y el medioambiente, da a conocer su“Guía de pesticidas en alimentos”. Para la edición de 2014 el informe que basa su análisis en la investigación periódica de residuos de pesticidas que realiza la Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA por su sigla en inglés), incluye información actualizada de 45 frutas y verduras que consumimos de manera cotidiana y de la cantidad de pesticidas que estas contienen.

Se trata de alimentos que, en su mayoría, durante su proceso de cultivo, han sido irrigados con pesticidas y fungicidas que afectan seriamente la salud al generar la acumulación de metales pesados en el cuerpo y la sangre y causar graves problemas neurológicos y renales.

“Los metales pesados son aquellos cuya densidad es cinco veces mayor a la del agua. Algunos de estos metales como el plomo son altamente tóxicos, se absorben de forma acumulativa por vía percutánea, respiratoria y digestiva, afectando principalmente los sistemas nervioso y renal”, asegura la ingeniera en Agricultura Ecológica, Francy Muñetones.

Aunque el estudio de EWG involucra muestras de todo el mundo, en Colombia, por ejemplo, e l plomo se ha encontrado en grandes cantidades en la cuenca del río Bogotá, especialmente en zonas como Bosa, donde hay vertimientos industriales. Investigaciones adelantadas por estudiantes de la Universidad de los Andes, han encontrado que nueve de cada diez Bogotanos tienen mercurio y plomo en la sangre, piel y cabello; estos metales pueden producir diversos problemas de salud, daño neurológico y enfermedades del feto en madres gestantes.

Los resultados recopilados por EWG

El estudio de EWG es una importante herramienta de utilidad para los consumidores quienes podrán informarse y así evitar los alimentos más contaminados con pesticidas. El análisis que presentan este año clasifica, en su orden, las frutas y verduras más afectadas por los pesticidas en el sentido de haberse encontrado en ellas grandes cantidades de tóxicos que fueron irrigados durante sus cultivos.

Se trata de alimentos que deberíamos evitar consumir a menos que sean orgánicas, debido a que absorben más contaminación en los procesos de cultivo convencionales, y, por ende, necesitan de un proceso de limpieza más exhaustivo antes de comerlas. Estas son:

  1. Manzanas
  2. Apio
  3. Pimientos dulces
  4. Duraznos
  5. Fresas
  6. Nectarinas
  7. Uvas
  8. Espinacas
  9. Lechugas
  10. Pepinos
  11. Arándanos
  12. Papas
“Las 15 inocentes”

La investigación también revela aquellos alimentos que contienen los menores niveles de pesticidas. “Las 15 inocentes”, categoría en la que se sugiere al consumidor comprar productos orgánicos como la mejor opción para el ambiente, pero si su presupuesto no lo permite, estas opciones están menos contaminadas y no son una amenaza tan grande para su salud:

  1. Cebolla
  2. Maíz dulce
  3. Piña
  4. Aguacate
  5. Repollo
  6. Arvejas
  7. Espárragos
  8. Mango
  9. Berenjena
  10. Kiwi
  11. Melón
  12. Batata
  13. Sandía
  14. Champiñones
¡Atención con esta información!

Otros datos desalentadores del informe son:

  • El 98% de las manzanas tienen altos niveles de pesticidas.
  • Los arándanos arrojaron positivo por 42 tipos diferentes de pesticidas.
  • 78 pesticidas diferentes se encontraron en las muestras de lechuga.
  • Todas las muestras de nectarina que fueron probadas por la Agencia de Alimentos y Medicamentos tenía niveles de pesticidas.
  • Las uvas tienen más tipos de pesticidas que cualquier otra fruta: 64 químicos diferentes.
  • 13 pesticidas diferentes se encontraron en una sola muestra de apio. Lo mismo ocurrió con las fresas.

Este año, además de las “12 más tóxicas”, sumaron la categoría “Plus”, que incluye verduras como col, que no se ajustan a los criterios de “Las 12 más tóxicas”. Según EWG, en esta categoría los vegetales tienen altos niveles de insecticidas tóxicos para nuestro sistema nervioso que si bien ya han sido removidos de la industria agronómica durante la década pasada, todavía existen plantaciones que continúan utilizando estos insecticidas.

Recomendaciones de interés

Con el fin de ayudar a protegerse usted mismo y a su familia de los pesticidas en las frutas y verduras inorgánicas:

  • Retire las hojas externas de las verduras de hoja y luego enjuague bien las verduras con agua del grifo.
  • Pele los productos agrícolas de cáscara dura o enjuáguelos con mucha agua caliente mezclada con sal y jugo de limón o vinagre.
  • Prefiera los productos de cultivadores orgánicos que no usan pesticidas en sus frutas y verduras, son hidratados con aguas limpias y libres de residuos químicos artificiales.

El cáncer y otras muchas de las enfermedades tan extendidas hoy en día en los países más desarrollados se deben en gran medida a la increíble cantidad de tóxicos que respiramos, comemos y bebemos cada día.

“Muchas de las substancias tóxicas que ingerimos proceden de los pesticidas, fungincidas y herbicidas contenidos en los alimentos de producción convencional. Todos estamos expuestos involuntariamente a un experimento químico global incontrolable”, concluye Mónica Gómez, terapeuta holística, quien también sugiere el consumo de alimentos ecológicos que no han sido genéticamente modificados ni irradiados.

Más información
www.ecoportal.net

http://www.dietametabolica.es/pesticidas.htm

Alternative medical treatment helps children with autism

(Extraído de ksat.com)

By Eileen Gonzales

SAN ANTONIO - An alternative type of medical treatment is proving to be successful in helping children with autism.

The technique, which combines homeopathy, chiropractic, Chinese and Western medicine, has helped some children so much that they’ve been removed from the autism spectrum.

Four-year-old Lake Laird is one of the those children.

Lake suffers from eczema and severe allergies.

On top of that, in January he was diagnosed as mildly autistic.

"Our goal is for our child to be healthy and happy," said Lake's mother, Dana Laird. "As a parent, when you see your child struggling you will do anything to help them; any alternative therapy."

Lake is being treated with a unique treatment called the Nambudripad allergy elimination technique.      

"A lot of children with autism, they have a lot of food sensitivities. So if their autism is related to sensitivities and if we reverse the sensitivities, then the child gets better," said Patricia Lew, licensed acupuncturist and NAET practitioner.

Lew said children will see results in 10 to 100 treatments, depending on the severity of allergies.

For Lake, it only took a few treatments for his allergies to improve and his behavior to change.

Results were so drastic, doctors removed him from the autism spectrum.

The key to NAET treatments is small glass vials that contain a small amount of allergens.

"I do acupressure on the back, then acupuncture or acupressure while they hold the allergen for 10 to 20 minutes. Then they have to avoid it (the allergen) for 25 hours," said Lew.

With small children, a technique is used that involves the parents receiving part of the treatment while holding onto the child.

Although unusual, the technique is slowly gaining credibility among traditional doctors.

In 2005, a published study showed of 56 autistic children treated with NAET, 88 percent had their autism reversed.

"There's not really a medication that can take away autism," said osteopathic medicine Dr. Victoria Chang. "I think that people have a genetic predisposition to what they're exposed to in their environment, but definitely it's one of those things where I would say that they would benefit from it and you can see really drastic changes in their behavior."

Lake's mother admits she still doesn't understand how NAET works, but to her the results have been miraculous.

"When you find out about something like this, a diagnosis, you feel like the world has ended, and when you see something like this that helps and your child improve, you can't help but be so grateful," said Laird. "At the same time you want to shout it from the mountaintops, because if it's helping him, it's going to help someone else."

A double-blind, placebo-controlled global study is now underway to determine the effectiveness of NAET on autism spectrum disorder.

The study will include a group of 1,500 autistic children.

Locally, there are a few openings left.

In order to qualify, children must be within the ages of 3 and 10 years old. They must also have a diagnosis of autism from a psychologist, neurologist or psychiatrist.  Part of the screening will include blood tests for immunoglobulin E allergies, a five-minute video and functional testing.

Children will receive over $2,500 worth of free treatments and testing.

After completion of the treatments for 36 food groups, both the treatment and placebo group will be reevaluated for all initial evaluations, except the blood test.

Children in the placebo group will be offered free treatments after they complete the study.

If you are interested participating in this study, you may send your child’s detailed information to austinacuservices@gmail.com or alamoheightswellness@gmail.com to register.

You must include the following information:

  • Date
  • Name of the child
  • Name of the Mother/Father
  • Age
  • Date of Birth
  • Gender
  • Address
  • City
  • State
  • Province
  • Country
  • Phone
  • Email

viernes, 7 de noviembre de 2014

Effects of Integrative Medicine on Pain and Anxiety Among Oncology Inpatients

(Extraído de jncimono.oxfordjournals.org)

  1. Jill R. Johnson,
  2. Daniel J. Crespin,
  3. Kristen H. Griffin,
  4. Michael D. Finch and
  5. Jeffery A. Dusek

+Author Affiliations

  1. Affiliations of authors: Integrative Health Research Center, Penny George Institute for Health and Healing, Allina Health, Minneapolis, MN (JRJ, KHG, JAD); Division of Health Policy and Management, University of Minnesota School of Public Health, Minneapolis, MN (DJC); Medical Industry Leadership Institute, Carlson School of Management, University of Minnesota, Minneapolis, MN (MDF).
  1. Correspondence to: Jill R. Johnson, PhD, MPH, Penny George Institute for Health and Healing, 800 East 28th Street, MR 33540, Minneapolis, MN 55407-3799 (e-mail:Jill.Johnson3@allina.com)

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Abstract

Background Few studies have investigated the effectiveness of integrative medicine (IM) therapies on pain and anxiety among oncology inpatients.

Methods Retrospective data obtained from electronic medical records identified patients with an oncology International Classification of Diseases-9 code who were admitted to a large Midwestern hospital between July 1, 2009 and December 31, 2012. Outcomes were change in patient-reported pain and anxiety, rated before and after individual IM treatment sessions, using a numeric scale (0–10).

Results Of 10948 hospital admissions over the study period, 1833 (17%) included IM therapy. Older patients had reduced odds of receiving any IM therapy (odds ratio [OR]: 0.97, 95% confidence interval [95% CI] = 0.96 to 0.98) and females had 63% (OR: 1.63, 95% CI = 1.38 to 1.92) higher odds of receiving any IM therapy compared with males. Moderate (OR: 1.97, 95% CI = 1.61 to 2.41), major (OR: 3.54, 95% CI = 2.88 to 4.35), and extreme (OR: 5.96, 95% CI = 4.71 to 7.56) illness severity were significantly associated with higher odds of receiving IM therapy compared with admissions of minor illness severity. After receiving IM therapy, patients averaged a 46.9% (95% CI = 45.1% to 48.6%, P <.001) reduction in pain and a 56.1% (95% CI = 54.3% to 58.0%, P <.001) reduction in anxiety. Bodywork and traditional Chinese Medicine therapies were most effective for reducing pain, while no significant differences among therapies for reducing anxiety were observed.

Conclusions IM services to oncology inpatients resulted in substantial decreases in pain and anxiety. Observational studies using electronic medical records provide unique information about real-world utilization of IM. Future studies are warranted and should explore potential synergy of opioid analgesics and IM therapy for pain control.

Pain is a common, often debilitating symptom of cancer and a side effect of cancer treatment, affecting more than 50% of cancer patients (1,2). Consequentially, pain management plays a central role in cancer treatment (1). In addition to pain, ~13%–79% of oncology patients suffer from anxiety symptoms (3), although the relationship between pain and anxiety is complex and not yet well understood (4). Undertreatment of cancer-related pain is a major challenge for health-care providers, with nearly one in two patients with cancer pain being undertreated (5). At the same time, however, overuse of opioid analgesics in cancer treatment can lead to opioid tolerance or dependence and side effects such as nausea and constipation (6). Despite ongoing improvements in cancer care (7), pain management is an area with room for improvement.

Complementary and alternative medicine therapies have been used among cancer patients for decades, and the growing use of these therapies across the prevention and treatment spectrum is well documented (8,9). Prevalence of complementary and alternative medicine use among adult cancer patients in the United States has been estimated at 40.5% (10). The establishment of integrative oncology programs at major cancer centers (11) underscores the increasing acceptance of integrative approaches across both outpatient and inpatient populations.

The evidence base for integrative oncology among inpatients is comprised predominantly of small randomized controlled trials conducted over the past three decades, in which pain reduction has been reported (12–20). A larger, 2004 observational study of massage therapy showed reductions in pain and other symptoms, but this study was comprised of both oncology inpatients and outpatients (21). In 2010, Dusek et al. (22) reported a 55.8% average reduction in pain with integrative medicine (IM) use across 1837 inpatients based on a retrospective medical record review, but results for oncology patients were not separately analyzed. In the current study, we evaluate the effectiveness of various integrative medicine therapies for pain and anxiety, focusing specifically on a large, inpatient oncology population. To our knowledge, this study is the first in which multiple IM therapies are studied among oncology inpatients to treat pain and anxiety.

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Materials and methods

Study Design and Setting

This retrospective, observational study of oncology inpatients was conducted at Abbott Northwestern Hospital, a 630-bed teaching and specialty hospital in Minneapolis, MN. The Penny George Institute for Health and Healing at Abbott Northwestern offers hospitalized patients, through physician and nurse referrals, a wide array of integrative health services for pain relief, anxiety reduction, and healing at no charge (23).

Study Population

All oncology inpatients aged 18 years or older at Abbott Northwestern Hospital, who were admitted between July 1, 2009 and December 31, 2012, were included in the study population. We excluded patients who were seen as outpatients, in the emergency room, and who were in the hospital solely for observation. Electronic medical record (EMR) data were obtained on all eligible inpatients and oncology patients were retrospectively identified using EMR (Epic, Verona, WI). All patients whose data were obtained had provided written permission upon admission to Abbott Northwestern Hospital for their medical records to be used for general research purposes.

The study population included patients with primary malignant neoplasms identified using International Classification of Diseases, 9th Revision, Clinical Modification diagnosis codes (140.0–209.79). Any hospital admission that had at least one of these International Classification of Diseases-9 codes as a primary or secondary diagnosis was eligible for the study.

We created nonmutually exclusive indicators pertaining to primary malignancy site: female breast (174–174.9); bronchus, lung, and trachea (162.0, 162.2–162.5, 162.8–162.9, 209.21); colorectal (153–154, 209.10, 209.17); hematopoietic and lymph (200.0–208.92); and prostate (185). Patients of all other primary malignancies were grouped into an “other” cancer site category. Inpatients with benign neoplasms (210–229), carcinomas in situ (230–234), and neoplasms of uncertain behavior (235–238) or unspecified nature (239) were excluded.

The study was approved by the Institutional Review Board of Allina Health with a waiver of informed consent.

Measurements
Demographic and Hospital Admission Characteristics.

Data extracted from the EMR included patients’ ages at time of hospital admission, sex, race, marital status, and health insurance status. Our data included the All Patient Refined Diagnostic Related Groups (24) severity of illness measures calculated from patients’ diagnoses codes. The measure includes four categories of severity: 1) minor, 2) moderate, 3) major, and 4) extreme. Data pertaining to each IM session were routinely documented within the EMR.

IM Therapies.

IM practitioners used their clinical judgment to provide therapies, within their scope of practice, they deemed necessary and therapeutic for each patient, after consulting with the patient. Many patients received IM therapy multiple times throughout a hospital admission. We use the term “session” to define each unique administration of IM therapy, distinguished by time of procedure, within a hospital admission. For the present analysis, IM therapies were placed into one of three broad categories: bodywork, which included craniosacral therapy, medical massage, and reflexology; mind-body and energy therapies (MBE), which was divided into separate mind-body and energy subcategories; and traditional Chinese medicine, which included acupressure, acupuncture, and Korean hand therapy. Also, patients could receive therapy from more than one category during each session, which we define as combination therapies. We coded the presence or absence of each of these IM therapies at each session such that bodywork, MBE, traditional Chinese medicine, and any combination of these therapies were mutually exclusive.

Pain and Anxiety Scores.

For patients who received IM services, practitioners collected patients’ self-reported pain and anxiety scores directly before and after each IM session. Practitioners use standard procedures to request patients to indicate the level of pain they were currently experiencing on an 11-point numeric rating scale where 0 was defined as “no pain” and 10 was defined as “worst pain imaginable.” Similarly, practitioners recorded anxiety scores using the same methodology, where 0 was “no anxiety” and 10 was “worst anxiety imaginable.” The primary endpoints were change in pain and anxiety scores, calculated by subtracting the prescore from the postscore.

Analytic Dataset

We identified 11078 oncology-related hospital admissions in the EMR. We removed 20 hospital admissions due to missing demographic data (six admissions) or inability to determine severity of illness (14 admissions). Additionally, we excluded 110 hospital admissions because we were unable to classify their health insurance status as commercial, Medicare, or Medicaid (only nine of these 110 admissions received IM therapy), resulting in 10948 oncology admissions from 7727 unique patients. Of the 10948 admissions, 1833 (17%) had 4517 IM therapy sessions (an average of 2.46 per admission). In many cases, practitioners were unable to collect pre- or post-pain and anxiety scores or the patient reported no pain or anxiety. Only patients who reported both pre- and post-pain or pre- and post-anxiety scores were included in the subsequent analyses.

Because we observed IM therapy at the hospital admission level, but pain and anxiety scores were assessed at the IM session level, we randomly selected one session from each remaining hospital admission to keep the level of analysis consistent between the selection and score change equations (see below). Thus, we dropped all hospital admissions with only missing scores or only pre-pain or -anxiety scores equal to zero. This method produced a sample of 9998 hospital admissions for the pain model, of which 883 (9%) had IM therapy, and 9771 admissions for the anxiety model, of which 656 (7%) had IM therapy.

Statistical Analysis
IM Therapy Utilization.

Logistic regression was used to predict the probability of receiving any IM therapy during a hospital admission as a function of patient demographics, cancer site, severity, and health insurance status, and we present the odds ratios (ORs) for each covariate. A P value of less than .05 was used to signify statistically significant differences. To correct for serial correlation among patients with multiple hospital admissions, we clustered standard errors by patient. The goodness-of-fit of our model was tested using a Hosmer–Lemeshow test (25) as well as calculating the percent of admissions correctly classified by the model.

Pain and Anxiety.

To determine if IM therapies were associated with reductions in pain and anxiety, we first conducted paired t tests using the null hypothesis that the pre- and post-pain or anxiety scores were equal.

Second, multivariate regression was used to estimate reductions in pain and anxiety during IM sessions. Because patients receiving IM therapy may systematically differ from the general sample of oncology patients, an ordinary least squares model could produce bias parameters when generalizing results. To address this bias, we used a Heckman selection model (26) to account for selection into the sample of IM therapy recipients.

To correctly identify the parameters that affect pain and anxiety, at least one variable in the selection-equation (ie, utilization of IM therapy) should be specified which predicts IM therapy use, but does not affect changes in pain or anxiety. We expected marital status and health insurance status to fit this criterion. Therefore, our model predicted selection into the sample of IM sessions using all patient demographic, cancer site, severity variables (the same set of covariates as our logistic regression predicting IM therapy use). Changes in pain and anxiety scores were estimated using cancer site, age, sex, race, severity, and the inverse Mills ratio calculated from the selection-equation to control for selection. Additionally, we estimated a second model, which included IM therapy categories, to determine if differential effects between the categories existed. As above, to correct for serial correlation among patients with multiple observations, we clustered standard errors by patient.

We conducted all analyses in Stata Version 13 (StataCorp LP, College Station, TX).

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Results

Descriptive Statistics

Of the 10948 hospital admissions over the study period, 1833 (17%) included IM therapy (Table 1). The mean age of inpatients utilizing IM therapies (59.0 years) was nearly 6 years younger than inpatients not utilizing IM therapies (64.9 years). Women accounted for the majority of both IM and non-IM hospital admissions; however, admissions with IM services had a higher proportion of female patients, 64%, than non-IM admissions, 56%. The distributions of cancer sites were similar across IM and non-IM hospital admissions, although IM hospital admissions were comprised of patients with statistically significant higher illness severity. A total of 4517 IM therapy sessions were administered for an average of 2.46 sessions per hospital admission (Table 2). Bodywork comprised 54.8% compared with 13.0% for MBE, 9.7% for traditional Chinese medicine, and 22.6% for combination therapies.

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Table 1.

Abbott Northwestern oncology inpatient characteristics (n = 10948)*

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Table 2.

Distribution of integrative medicine (IM) sessions by treatment type and cancer site*

IM Therapy Utilization Analysis

Similar to our descriptive statistics, older patients had reduced odds of receiving any IM therapy in our logistic regression model (Table 3). Females had 63% (OR: 1.63, 95% confidence interval [CI] = 1.38 to 1.92, P<.001) higher odds of receiving any IM therapy during a hospital admission compared with males. We found that moderate (OR: 1.97, 95% CI = 1.61 to 2.41, P <.001), major (OR: 3.54, 95% CI = 2.88 to 4.35, P<.001), and extreme (OR: 5.96, 95% CI = 4.71 to 7.56, P <.001) illness severity were all significantly associated with higher odds of receiving IM therapy compared with patients with hospital admissions of minor illness severity.

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Table 3.

Odds ratio (OR) for integrative medicine (IM) use among oncology inpatients*

The P value from a Hosmer–Lemeshow test was .54, indicating a good fit. The model correctly classified 83% of hospital admissions as receiving IM or not receiving IM. Although this result was driven by the model’s under-prediction of IM hospital admissions and the large proportion of non-IM hospital admissions, we found a significant difference (P <.001) in the predicted probability of receiving IM therapy between IM hospitals admissions (P = .23) and non-IM hospital admissions (P = .16).

Pain and Anxiety Analysis

Sessions with IM therapy had, on average, a 46.9% (95% CI = 45.1 to 48.6%, P value <.001) decrease in pain score (Table 4). Anxiety scores decreased by an average of 56.1% (95% CI = 54.3% to 58.0%, P <.001) after the administration of IM therapies (Table 4).

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Table 4.

Pre- to postintegrative medicine (IM) therapy percent decrease in pain and anxiety scores by cancer site and therapy type*

For a male with mean age (63.9), mean inverse Mills ratio (1.91), and the modal value of all categorical variables (ie, white, “other” cancer, and moderate severity), our model predicts that IM therapy is associated with a 2.00 (95% CI = 1.71 to 2.30, P <.001) point reduction in pain (base model;Table 5). This result represents a 42.9% (95% CI = 36.7% to 29.4%, P<.001) decrease in pain for a male with the mean pain prescore (4.66). For a female with the same admission attributes, IM therapy was associated with a 39.9% (95% CI = 34.3%–45.5%, P <.001) reduction in pain.

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Table 5.

Predicted change in pain and anxiety scores*

When IM therapy categories were included in the regression analysis, we found bodywork therapy was 18.2 percentage points (95% CI = 11.4% to 25.3%, P <.001) more effective than MBE therapy and 6.9 percentage points (95% CI = 1.5% to 25.3%, P = .012) more effective than combination therapy at the mean pre-pain score. Additionally, we found traditional Chinese medicine was 14.3 percentage points (95% CI = 1.0% to 27.6%, P= .033) and combination therapy was 11.3 percentage points (95% CI = 3.8% to 18.9%, P = .003) more effective than MBE. The inverse Mills ratio had an insignificant effect on pain, suggesting that selection bias was not present.

We predicted a 1.63 (95% CI = 0.92 to 2.33, P <.001) point decrease (Table 5) or a 30.1% (95% CI = 17.3% to 43.7%, P <.001) reduction in anxiety score for a male with mean age (63.9), mean inverse Mills ratio (2.08), and the modal value of all categorical variables with the mean anxiety prescore (5.33). For females, IM therapy was associated with a 57.4% (95% CI = 48.8% to 66.0%, P <.001) reduction in anxiety. We found no significant difference by IM therapy type. The coefficient of the inverse Mills ratio was significant and suggests that a patient who selected into IM therapy received, on average, a greater reduction in anxiety from IM therapy than the expected anxiety reduction for a patient drawn at random from the full population of oncology patients.

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Discussion

This retrospective study using standardly collected EMR data is one of the first to comprehensively assess the effects of IM therapies on pain and anxiety among oncology inpatients. Older patients had reduced odds of receiving any IM therapy and females had higher odds of receiving any IM therapy compared with males. Moderate, major, and extreme illness severity were all significantly associated with higher odds of receiving IM therapy compared with hospital admissions of minor illness severity. Overall, IM sessions resulted in an average 46.9% reduction in pain and an average 56.1% reduction in anxiety.

Few observational effectiveness studies of IM for cancer inpatients have been reported, yet real-world data is important for better understanding the effectiveness of integrative therapies for cancer inpatients (27,28). Our results are generally consistent with previous studies involving oncology inpatients, including significantly reduced pain (12–21) and anxiety (19,29); however, the observational design of this study distinguishes it from previous studies [excepting Cassileth and Vickers (21)]. Cancer populations are diverse in many ways, including comorbidities and complex treatment regimens (28). Comparative effectiveness research is appropriate for integrative oncology due to the inclusiveness, wide-ranging outcomes, and decision-making potential of this research approach (28). Furthermore, effectiveness research has been emphasized as beneficial for conducting economic evaluations of complementary and alternative medicine (30). Pain management is a costly part of oncology care; cost analysis of IM, particularly for inpatients, is an area in need of more targeted research.

An important strength of this study over prior investigations is its focus on a large inpatient oncology population. Inpatient complementary and alternative medicine research in oncology populations has mostly involved small sample sizes (12–20,29), with the exception of Cassileth and Vickers’ analysis of 961 cancer inpatients receiving massage therapy (21). An additional strength of this study is our use of a Heckman selection model to adjust for any nonrandom selection of whether patients received IM therapy. As a result of this adjustment, our results are generalizable to oncology patients at Abbott Northwestern Hospital. However, these results may not necessarily generalize to other hospital settings. Finally, the large amount of data extracted from EMRs allowed us to perform a comprehensive analysis including multiple cancer sites, IM therapies, and outcome measures. To date, previous investigations had been far more limited in scope.

Some limitations are present in this study. First, we did not investigate the effect opioid analgesics may have had on self-reported pain and anxiety scores. It is possible that our findings overestimate the beneficial effects of IM on pain and anxiety. Future research should include patient use of opioid analgesics and account for time of use in relation to integrative therapies. Second, the EMR data extract from which this analysis was performed did not include specific information on cancer or cancer treatment, which may directly affect pain and anxiety levels. Analyses which account for parameters such as cancer stage, presence of metastases, and treatment type(s) should be considered. Third, our results reflect short-term changes in pain and anxiety; a fuller understanding on the long-term effects of IM on pain and anxiety awaits further research. Finally, since these are self-reported pain and anxiety scores collected by IM practitioners, the potential exists for bias in these scores.

In conclusion, this study provided a unique opportunity to describe and investigate the effectiveness of delivering IM therapy to oncology inpatients. Our results provide evidence that IM therapies substantially reduce both short-term pain and anxiety among oncology inpatients. Observational studies using EMR provide unique information about real-world utilization of IM. Additional investigations into the cost effectiveness of IM therapy for oncology inpatients must be considered.

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Funding

National Center for Complementary & Alternative Medicine of the National Institutes of Health (grant number R01 AT006518 to JAD); George Family Foundation; the Abbott Northwestern Hospital Foundation; the American Massage Therapy Association.

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Notes

The content is solely the responsibility of the authors and does not necessarily represent the official views of the National Institutes of Health.

  • © The Author 2014. Published by Oxford University Press. All rights reserved. For Permissions, please e-mail: journals.permissions@oup.com.

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domingo, 2 de noviembre de 2014

¿Cuáles son las bondades de la cebolla?

(Extraído de bbc.co.uk)

Por Jo Lewin

En casi cualquier cocina es posible encontrar al menos una humilde cebolla, pues es un aliño tan delicioso que es difícil pensar en una cultura que no la use.

Pero además de su sabrosura, se cuenta entre las plantas medicinales importantes por sus poderes curativos.

Como el ajo, es miembro de la familia de las liliáceas, que se caracterizan por su fuerte olor y sabor.

Lágrimas

Quien haya llorado tajando una cebolla alguna vez sabe bien cuán poderoso es su jugo.

A veces llorar es inevitable.

El responsable es el componente sulfuro de alilo, que se produce cuando las células rotas de la cebolla quedan expuestas al aire.

Para reducir la producción de este compuesto, enfría las cebollas durante media hora antes de cortarlas: eso bajará el nivel de actividad de la enzima.

Tradiciones curativas

Las cebollas fueron usadas como medicina preventiva durante las epidemias de cólera y la peste.

Aparentemente, el emperador romano Nerón las comía para curar resfríos.

También se dice que frotar ampollas o verrugas con cebolla roja ayuda a que desaparezcan.

Y en algunos países árabes se aplican cebollas mezcladas con sal y pimienta en el cuero cabelludo como remedio para la caída del cabello.

Su reputación de ser beneficiosas para la salud las hizo un componente muy popular en la dieta de muchos países.

Sin embargo...

El olor de la cebolla puede ser un problema, tanto en las manos como en el aliento.

Después de tajarlas, trata de lavarte las manos con agua fría, frotándotelas con sal. Enjuágatelas y vuélvetelas a lavar con jabón y agua caliente.

Unas ramas de perejil o una manzana ayudan a que no se queden en el aliento.

 

Ventajas nutricionales

La cebolla contiene azúcar natural, vitaminas A, B6, C y E.

También minerales como el sodio, potasio, hierro y fibra alimentaria.

Además son un buena fuente de ácido fólico.

100 gramos de cebolla contienen 44 calorías y 1,4 gramos de fibra.

Es mejor comer cebolla cruda, si no te cae mal.

El poder de la crudeza

La cebolla es mucho más activa cruda que cocinada, pues contiene una variedad de compuestos organosulfurados que se destruyen parcialmente con el calor.

Así que al comerla cruda, ingerimos azufre, un elemento esencial para la vida.

Sin embargo, hay gente a la que le queda difícil digerirla o sencillamente no le atrae el sabor.

Una alternativa es hornearlas enteras, con todo y su cáscara, como se hace con las papas.

Ese método mantiene todo lo bueno adentro y el resultado es más suave y aromático que la cebolla cruda.

 

Lo que dice la ciencia

A pesar de que no ser tan valorada como el ajo en la medicina alternativa, la cebolla ha sido casi igual de popular en ese ámbito.

Se ha usado para aliviar la toz, el resfrío, el catarro y el asma.

Pero más recientemente sus propiedades curativas han sido atribuidas a un componente llamado sulfuro de propilo, que se cree tiene un efecto similar al de la insulina.

Eso significa que ayudaría a equilibrar los niveles de azúcar en la sangre.

Lo que no significa es que puede sustituir la terapia de insulina, pero sí podría ayudar a quienes sufren de hipoglicemia.

(Recuerde: siempre hay que consultar al doctor).

 

A la hora de comprar y guardar...

La cebolleta tiene un sabor más dulce.

Las cebollas tienen diferentes tamaños, colores y sabores.

La cebolleta crece en climas cálidos y tiene un sabor más suave y dulce.

Las cebollas de almacenaje se cultivan en climas más fríos y generalmente tienen un sabor más fuerte. Usualmente, se les nombra según el color: blanca, amarilla y roja.

La cebolla redonda debe estar limpia y firme y tener una cáscara seca y lisa.

Evita las que tengan el tallo desarrollado.

Las cebollas deben guardarse a temperatura ambiente, lejos de la luz y en un lugar bien ventilado.

Las que tienen sabores más fuertes, como las amarillas, duran más que las dulces, como las blancas, pues los compuestos que producen el sabor también sirven de preservativo natural.

Todos los tipos de cebolla deben guardarse lejos de las papas, pues si no las papas absorben la humedad y el gas etileno y se estropeen más rápido.

No guardes cebollas cocinadas en contenedores de metal pues eso hace que se descoloren.

Y congelar cebolla picada no es buena idea pues pierde mucho de su sabor.

HOMEOPATÍA EN EQUINOS.

(Extraído de merlassino.blogspot.com.es)

PÉREZ PARRY, LEONARDO - HOMEOPATÍA EN EQUINOS

INTRODUCCIÓN:

La Homeopatía es una ciencia creada y desarrollada entre los años 1790 y 1843, por el médico y químico alemán Christian Samuel Federico Hahnemann (1755-1843).

La palabra proviene del griego homoios (igual o equivalente) y pathos (sufrimiento o disfunción).

La homeopatía se basa en la teoría de los semejantes. Similia Similibus Curentur (lo semejante, cura a lo semejante). Esto contradice a la terapéutica más utilizada en la época, de curar con lo contrario, o sea, de una manera más agresiva para el organismo: Laxantes violentos, ayunos prolongados, sangrías abundantes, sustancias tóxicas.

La homeopatía sigue las leyes y principios naturales, que son muy particulares en cada paciente (humano o animal). Contempla cada síntoma como una manifestación de un desequilibrio mas profundo, y no como un problema por sí mismo. Entonces intenta arreglar ese equilibrio más que el síntoma, lo que concuerda totalmente con el pensamiento médico hipocrático de curar al enfermo y no a la enfermedad.

El libro pionero de Hannemann: “El Organon”, es todavía hoy un libro de referencia en homeoptía.

El principio proviene de un antiguo concepto holístico según el cual los síntomas son una expresión del propio cuerpo para ayudar a un órgano o proceso que está fallando para que funcione adecuadamente.

Por ejemplo: “La Influenza es una enfermedad epidémica pero cada caballo la vive a su manera.  Alguno se siente peor después del mediodía, otro a la noche, uno tose por la madrugada mientras otro lo hace a la tardecita;  algunos se deprimen muchísimo mientras que otros no tanto.   Cada uno tiene alguna modalidad que lo diferencia y lo caracteriza.  Ni siquiera en una epidemia se enferman todos. (Dra. Anahí Zlotnik, MV).

DESARROLLO:

Así como la acupuntura, una terapia también denominada por algunos como alternativa, o natural, aunque cada vez son mas los profesionales que se refieren al conjunto de ellas como terapias complementarias; Ya que es aceptado por cualquier homeópata (o acupunturista) veterinario o humano, que no se puede tratar una fractura con ninguna de estas terapias, si no que éstas requieren si o si de las tradicionales maniobras quirúrgicas, como así tampoco puede tratarse el cáncer. No obstante, la homeopatía como terapia complementaria a los tratamientos oncológicos protocolares ha demostrado que puede ayudar a mejorar la calidad de vida del paciente sin complicar el cuadro  (un dato no menor en este tipo de afecciones).

La homeopatía originalmente desarrollada en humanos ha permitido aplicarse de forma efectiva en animales (como sucede con tantos otros tratamientos).

Tal vez el primero en dar este paso fue el médico alemán Guillaume Lux en 1833 (en la misma época en que su compatriota Hanemman recién la estaba desarrollando, o sea, la homeopatía equina no es nada nueva en comparación con la homeopatía humana), quien curó a caballos y ganado vacuno utilizando cuatro medicamentos homeopáticos: Aconitum napellus, Nux vómica, Opium y Camphora.

Quizas una de las cosas mas difíciles es el diagnóstico, a causa de la falta de lenguaje en los animáles, algo tan esencial para el diagnóstico homeopático en personas. De ahí que la única forma de detectar enfermedades y afecciones en los animales es mediante la observación.

Es entonces cuando se abre un área nueva en la medicina veterinaria (además de la homeopatía en sí) que es el estudio de las formas de comunicación de los animales, ya que no es del todo cierto que no poseen un lenguaje propio de la especie.

Por este motivo, no podemos hablar de Homeopatía Veterinaria sin hablar de Etología (la ciencia que estudia el comportamiento animal), del mismo modo en que un homeópata humano se sirve de herramientas de la psicología para realizar sus diagnósticos.

Uno de los mas grandes referentes en homeopatía equina en el país, la Dra. Anahí Zlotnik, se ha especializado en el estudio del lenguaje corporal de los caballos.

“La homeopatía es una modalidad médica muy discutida y controvertida. La razón de esto son las características de los remedios homeopáticos. En fitoterapia administramos diferentes plantas o hierbas que contienen sustancias farmacológicas activas. En acupuntura estimulamos determinados puntos o nervios que liberan determinadas sustancias o endorfinas. Pero en homeopatía, desde un puno de vista materialista si nos referimos a la materia, realmente no administramos nada que pueda ser medido químicamente, excepto el vehículo que transporta el remedio potenciado.” (Are Simeon Thoresen).

“Quien resuelva volver la vista hacia otras maneras de curar.......

ha de pasar por la prueba iniciática de toda rebeldía en el campo cultural

y de toda valentía en el terreno espiritual, pero al hacerlo,

se convierte en un ser de elección,

que poco a poco es reconocido por los sufrientes........

quien ejerce, por ejemplo la Homeopatía,

se ha elegido a sí mismo porque ha elegido al hombre.”

Prof.Dr. Florencio Escardó

Profesor Emérito de la Universidad Nacional

de Buenos Aires

Para entender la aplicación práctica de la homeopatía equina, no debemos dejar de estudiar la homeopatía humana. ¿Por qué?, para encontrarle sentido a las palabras del Dr, Florencio Escardó, homeópata en humanos, en este trabajo destinado a la clínica de animales de interés zootécnico, debemos hacer una salvedad. Con obviedades de diferencias anatómicas, fisiológicas y funcionales, podría decirse que la medicina humana y la veterinaria son casi iguales, no solo en los aspectos técnicos y científicos, si no también en los morales.

Donde Escardó habla de que quien elige la homeopatía ha elegido al hombre, podemos ampliar su concepto, cambiando la palabra “hombre” por “ser vivo”, y nos damos cuenta de que este concepto condice totalmente con el del médico veterinario.

Así también como en las palabras del padre de la medicina moderna, Hipócrates: “ En gàr parà filantropía páresti filotekhnia”… En el amor al ser humano está, pues,  la base del arte de curar…

Entonces, la base de la homeopatía, mas que cualquier otra cosa, es el amor a cualquier ser vivo, sea este una persona, un perro, o un caballo.

Junto con esto, existe una ley universal que es el cimiento de toda la homeopatía: la ley de la similitud: Similla, Similibus Curantur, enunciada por el mismo Hipócrates en la antigua Grecia (muchísimo anterior a Hahnemann).

UN POCO DE HISTORIA.

En realidad Hahnemann no era más que un médico que se sintió decepcionado de la medicina tradicional ya que muchas veces era insuficiente, inútil, e incluso algunas veces agravaba el cuadro. Entonces decidió investigar más a fondo el principio de la similitud.

Claro que eso fue una casualidad. La verdadera historia dice que el Doctor, decepcionado como estaba, decidió abandonar del todo la medicina,  dedicarse a la traducción de textos antiguos (Hahnneman hablaba seis idiomas). Así fue como una vez de casualidad leyó en un viejo libro de medicina el cuadro que provocaba la intoxicación con una planta llamada China Oficcinalis, y se dio cuenta de que era idéntico a los síntomas del paludismo. Entonces, recordando la filosofía de Hipócrates, desarrollo su primera hipótesis: ¿La china no paliará los accesos palúdicos porque es capaz de producirlos?.

Entonces comenzó a experimentar con su propio cuerpo…

LA HOMEOPATÍA COMO TERAPEUTICA REAL Y NO COMO MEDICINA MÁGICA.

La teoría dice que si se disminuye la concentración de un producto tóxico (capaz de provocar una reacción o una enfermedad) a un numero de soluto menor al número de Avogadro (utilizado como parámetro en la química inorgánica de soluciones) que es de 6,O2x 1O 23 moléculas, entonces solo quedarían del tóxico ciertos determinantes (comparables a los epítopes de los antígenos utilizados en las vacunas) capaces de generar una reacción inmunológica apta para  curar la enfermedad en cuestión.

La sustancia debe diluirse y agitarse vigorosamente (sucusión) hasta que la concentración se aproxime a cero (Principio de Dinamización). Esto es, la dilución inhibe sus efectos tóxicos, y la agitación o sucusión potencia sus efectos curativos sin promover los anteriores.

A diluciones más altas las leyes de la física dirían que en el remedio no podría haber ni una sola molécula del material original. Sin embargo, paradójicamente y en total contraste con lo que podríamos esperar de los principios de la farmacología convencional, este proceso potencia el remedio, su efecto terapéutico se vuelve más claro, más limpio, mas potente y más exacto a medida que la dilución aumenta. (Are Simeon Thoresen).

Los homeópatas describen que lo que queda en el remedio es la “información de la estructura de la substancia”, algo así como información escondida. Muy difícil de aceptar por los médicos alópatas.

Muchos estudios han intentado explicar las acciones de estas sustancias dinamizadas, pero son pocos los que han mostrado resultados positivos (algo de lo que se sostienen los alópatas ortodoxos para negar  su eficacia como medicina). Sin embargo, el mismo Hahnemann era conciente de esto. Tal y como escribió en su libro “Fundamentos de Homeopatía” publicado en 1921:“A través de la fuerte voluntad de una persona con intenciones positivas, cuando tal persona toca al paciente, incluso sin tocar al paciente, una suerte de poder sanador fluye desde éste al enfermo. Este tipo de curación es una de las más poderosas que existen…”

Esta afirmación, da cuenta de que en la medicina homeopática, tanto para el investigador científico como para el clínico, es necesario tener un estado mental positivo y creyente, si los estudios son para producir resultados positivos.

Según el Dr. Jaques Boulet, médico generalista y homeópata de humános, de nacionalidad francesa: En la práctica, la acción del medicamento homeopático depende de dos fenómenos complementarios:

1- Cuánto mas activa, e incluso tóxica, es una sustancia, más provoca (o cura) síntomas evidentes e idénticos e todas las personas.

2- Cuánto más sensible a una sustancia es un organismo vivo, mas numerosos, variados y subjetivos son los síntomas que esa sustancia provoca (o cura) en él; los síntomas aparecen (o desaparecen) tanto mas rápida y eficazmente, y con cantidades mucho menores cuando el organismo es sensible a esa sustancia.

Dicho de este modo, la homeopatía no son “gotitas mágicas” que curan cualquier afección, tal como es considerada por algunas personas, con lo que lo hace despreciada por muchos médicos. Si no que como cualquier tratamiento tiene sus limitaciones, y muchas veces ni siquiera puede utilizarse. De ahí que a mi consideración personal no debería llamarse terapia alternativa si no complementaria.

Según Boulet, la homeopatía es una terapéutica de la adaptación y de la reacción del organismo; y para que esta pueda realizarse con éxito necesita:

1- Que la enfermedad sea reversible. La mayor parte de las lesiones, inflamaciones e infecciones lo son; en cambio, las anomalías genéticas, el envejecimiento y la degeneración de los tejidos, por ejemplo, no lo son (primera limitación de la Homeopatía).

2- Que el individuo tenga posibilidades de reaccionar; cuánto mas joven y a salvo de patologías crónicas o de tratamientos fuertes esté un individuo, mayor es su potencial de reacción. Por el contrario, un individuo avanzado en edad, afectado por una polipatología, y sometido a numerosos tratamientos, no reacciona tan bien al estimulo del medicamento homeopático (segunda limitación de la homeopatía).

3- Que exista una sustancia capaz de provocar la misma enfermedad y de curarla bajo la forma de medicamento homeopático (tercera limitación de la homeopatía).

Una “prima hermana” de la homeopatía, la ISOPATÍA, se diferencia de ésta en que se da una dilución dinamizada del ingrediente que precipitó el complejo síntoma-lesión. O sea, mientras que en homeopatía se dá una sustancia similar o parecida a la que causó los síntomas, en isopatía se da la misma sustancia. Ejemplo: En una ingestión accidental de Na OH (soda cáustica), el remedio isopático sería el mismo Na OH diluido (y potenciado), según el mismo principio de dinamización de la homeopatía.

La Terapia de Nosodes, es otra modalidad unida al principio universal Similia similibus curentur. En ésta se administran diluciones dinamizadas de cultivos microbianos patógenos, extraídos de fluidos biológicos contaminados. Algo así como una forma primitiva de vacunación.

Ya es momento de que empecemos a hablar en este trabajo, un poco mas en detalle de lo que es la homeopatía clínica, hablando específicamente de algunas drogas y su administración.

DOSIS Y POTENCIA DE LOS REMEDIOS HOMEOPÁTICOS.

La dosis de un remedio homeopático puede ser de una gota, píldora, tableta, o hasta 10 gramos; una o dos veces al día, una vez por semana, o por única vez.

También varían las potencias del medicamento: D6, D12, D30, D200, D1000, D10000, D100000, C6, C30, C200, 1M, etc. Dónde la letra indica el grado de dilución: D: 10; C: 100; M: 1000; y LM: 50000. Por ejemplo: Una potencia D6, está diluida 1: 10, 6 veces.

No obstante, la dosis es menos importante que la elección del similimum correcto.

A veces el remedio debe ser  administrado a una hora determinada (por ejemplo: a los 5 minutos de la luna llena).

EJEMPLOS DE REMEDIOS HOMEOPATICOS Y SUS INDICACIONES:

  • ACIDUM PHOSPORICUM: Se produce a partir del acido fosfórico, y muestra una gran relación con los procesos renales. Indicado para animales con diarrea indolora, digestión pobre, debilidad ósea por descalcificación.
  • APIS: Se extrae de la miel de la abeja. Ayuda a los síntomas que asemejan a los que provoca la picadura de la abeja: dolor con quemazón, heridas calientes y rojas, dolor de cabeza, insomnio.
  • ARGENTUM METALLICUM: Se produce a partir de la plata pura. Ayuda principalmente al riñón y a luchar contra las infecciones. Ideal para mastítis.
  • ÁRNICA: Se obtiene a partir de la planta Árnica Montana, que crece normalmente en lugares donde el agua y el viento fluyen libremente. Es el mejor remedio para tratar cualquier tipo de trauma, herida, aplastamiento, contusión y caídas.
  • ARSENICUM ALBUM: Se produce a partir del conocido veneno arsénico. Y se utiliza síntomas digestivos, como dolor severo de estomago, diarrea y vomitos.
  • BELLADONA: Proviene de la hierba Atropa Belladona, que contiene atropina. Es el principal remedio de ayuda para la fiebre.

CONCLUSIÓN.

La gran pregunta que inquieta a todo aquel que trabaja en el área de la medicina en lo referente a este tema, es si realmente la homeopatía se volverá tan común en un futuro cercano que hasta se enseñe en las facultades de medicina humana o medicina veterinaria y que sea prescripta por cualquier profesional de la misma manera que se receta un antibiótico, sin miedo a ningún cuestionamiento de los pacientes ni de los colegas; o bien si seguirá siendo como hasta ahora una moda o una alternativa natural por la cual optan aquellos que tienen algo que criticar a la medicina moderna.

De todos modos negar la existencia y los resultados de la homeopatía hoy por hoy ya no tiene lugar entre los médicos.

En mi opinión personal, el hecho de que la homeopatía sea una terapia tan poco agresiva con el animal, y que tenga por concepto no el de inhibir un síntoma, si no el de equilibrar (esta es la palabra clave) todas las funciones del animal para que este esté en un completo estado de salud, es lo que mas nos debe interesar a los veterinarios que trabajamos con todas las especies, pero más aun a los que trabajan con caballos. Recordemos que esta especie es por la cual se crea la veterinaria (veterinaria significa “amigo de las bestias de carga”), y que es tan importante hoy en día en el deporte y en el trabajo, para lo cual necesitamos mantener fuertes y estrechos lazos. Recordemos también que la función del médico veterinario es la de buscar el equilibrio entre los animales y el hombre, y entre los animales como la mas ferviente expresión de la naturaleza (de ahí la foto que elegí como foto de portada). Por eso ninguna medicina defiende tan bien estos conceptos como la homeopatía.

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sábado, 1 de noviembre de 2014

MEDICINA NATURAL PARA LIMPIAR LOS RIÑONES

(Extraído de regioncanarias-diariodigital.blogspot.com.es)

Las Palmas de GC (Canarias), 1 noviembre de 2014 / Natura / José Antonio Cabrera. ASSOPRESS

Pasan los años y nuestros riñones siempre están filtrando la sangre, quitando la sal, el veneno, cualquier cosa dañina y que entre en nuestro sistema. Con el tiempo la sal se acumula y esto necesita un tratamiento de limpieza, y... ¿cómo vamos a deshacernos de esto?

Es muy sencillo, primero tome un puñado de perejil y lávelo muy bien, después córtelo en pedazos pequeños y póngalo en una olla y agregue agua limpia (1 litro) hiérvalo por diez minutos, déjelo enfriar, cuélelo en una botella limpia y póngalo en el refrigerador.
Tome un vaso diariamente y verá que toda la sal y el veneno acumulado comienza a salir de su riñón al orinar.

El Perejil es conocido como el mejor tratamiento para limpiar los riñones y es natural!!!

• Es un potente antioxidante: rejuvenece la piel
• Contiene betacaroteno • Rico en minerales como calcio, fósforo, hierro y azufre.
• Rico en clorofila: combate el mal aliento, ayuda a depurar el cuerpo de toxinas y grasa excesiva.
• Rico en vitamina C: previene el cáncer, los problemas cardíacos y las cataratas e infecciones, y ayuda a fortalecer el sistema inmune del cuerpo.
• Por ser rico en calcio, es muy adecuado en dietas para combatir y prevenir la osteoporosis y durante la menopausia.

Es muy benéfico para los niños y deportistas.
• Es diurético: ayuda a eliminar líquidos en forma natural. Por esta cualidad, se utiliza en dietas para tratar hipertensión y para la salud de los riñones.

• Su alto contenido en vitaminas y minerales lo hace ideal para combatir y prevenir anemia, anorexia, debilidad general, fatiga, cansancio físico y mental.
• Ideal para fortalecer el cabello y las uñas.
• Muy bueno para combatir problemas de la piel.
• Útil contra las úlceras
• Del perejil se extrae un líquido aceitoso llamado Apiol, el cual se usa contra las fiebres intermitentes
y las neuralgias.

LA HOMEOPATÍA “para adelgazar”

(Extraído de elhomeopatico.com.ar)

Dra. Liliana Szabó

Por alguna de esas falacias que de tanto recorrer mundo terminan creyéndose verdades, muchos asocian a la Homeopatía con tratamientos para adelgazar. Seguramente esto se debe a que muchas personas se auto designan falsamente como homeópatas y en lugar de brindar el maravilloso tratamiento holístico y armonizador que nos ha legado Samuel Hahnemann, prescriben largas listas de peligrosas drogas alopáticas disfrazadas con su nombre en latín. Estos falsos profesionales han denigrado la verdadera Homeopatía de la que por supuesto no podrían estar más alejados.
Una vez aclarada esta confusión, vamos a hablar un poco de cómo puede ayudar la verdadera Homeopatía a que una persona obesa recupere su peso natural.  Vamos a dejar de lado en este artículo a los casos de obesidad debidos a síndromes genéticos y a trastornos endocrinológicos, que son los menos frecuentes y requieren medidas terapéuticas específicas.
Las primeras preguntas que tendrían que hacerse  nuestros pacientes serían ¿porqué o para qué estoy gordo/a? o ¿cómo llegué a estar así? o ¿qué me impide recuperar mi peso natural?
Una vez que el paciente haya reflexionado sobre estos temas tendremos claridad de cómo orientarnos desde el punto de vista de la elección de su remedio homeopático. No es lo mismo una persona que se ha criado en una familia de obesos y por lo tanto ha incorporado sus hábitos alimentarios de comer en exceso desde la infancia, que alguien cuya obesidad se ha desarrollado a partir de algún acontecimiento traumático en la vida. Por ejemplo, luego de una pena profunda, de una pérdida, de un susto grande, de haber sufrido algún tipo de abuso o violencia, etcétera. En este caso la obesidad es la manera que la persona ha encontrado para compensar su desequilibrio mental. Todos estos temas el homeópata los investigará bajo la denominación “trastornos por”. Hay medicamentos homeopáticos que corresponderán a la obesidad después de haber sido asaltado, otros a los niños que han sufrido la separación de sus padres, o a personas que sufren en forma permanente algún tipo de presión laboral o familiar, etcétera. Hay miles de posibilidades aun cuando la consecuencia sea la misma: el sobrepeso.
Es muy importante al encarar el tratamiento que tengamos claro, tanto el médico como el paciente, si el acto de comer en exceso obedece a un estado compulsivo de ansiedad o simplemente a un hábito adquirido. Desde el punto de vista del tratamiento homeopático muchas veces resulta mucho más sencillo ayudar al que come de más por ansiedad que al que come mucho por costumbre.
Una vez encontrado el remedio homeopático que equilibre la energía vital del paciente ansioso y lo lleve a un saludable estado psíquico-emocional, no habrá dificultades en corregir la ingesta y en seguir los pasos correctos de dieta y ejercicio para recuperar el peso natural.
Digo peso “natural” en lugar de peso “normal” ya que considero que las tablas que estipulan en forma fija un peso para determinada talla y estatura no tienen en cuenta muchas veces las diferentes contexturas físicas. Por lo tanto el peso “normal” se ajusta a una tabla teórica y el peso “natural” es el que ese individuo necesita por su contextura física personal para que todo su organismo funcione en forma saludable y armoniosa. Muchas personas de esqueleto pesado y grande intentan seguir los ideales de una tabla para gente muy menuda y así se frustran o caen en la malnutrición.
Otro aspecto a considerar es no poner la mirada solo en la balanza sino en el moldeado del cuerpo ya que si se aumenta el ejercicio físico, aumenta la masa muscular. Como el músculo es un tejido más pesado que la grasa, a pesar de haber adelgazado, a veces la balanza parece no registrarlo y la persona abandona el intento decepcionada. Esto se resuelve en forma subjetiva auto observando la forma del propio cuerpo, los lugares comunes de acumulación de tejido adiposo; y en forma objetiva midiendo la grasa corporal con instrumental adecuado.
En el caso de la obesidad por malos hábitos alimentarios, lo esencial antes de iniciar cualquier tipo de tratamiento es evaluar la motivación que uno tiene para bajar de peso. No hay ningún medicamento homeopático  que nos quite el hábito de comer de más. El gran medicamento para eso es la propia voluntad y decisión de hacerlo. Por supuesto que el remedio homeopático puede despertar en la persona el deseo de mejorar su calidad de vida y verse mejor, pero de ninguna manera lo va a adelgazar mágicamente.
Hay dos premisas básicas para bajar de peso: disminuir el ingreso de calorías (dieta) y aumentar el gasto (hacer más ejercicio físico) o sea COMER MENOS + MOVERSE MAS.
En la experiencia clínica diaria, lo que se observa es que si el paciente ha tomado la decisión irrevocable de adelgazar, lo logra independientemente del tipo de dieta que elija. Hay infinidad de dietas pululando por las revistas populares., algunas no muy saludables. El problema de hacer una dieta muy restringida y controlada es que tiene “efecto rebote”. Por nuestras cualidades de humanos, cualquier cosa que nos restrinja mucho nos genera el deseo de liberarnos de ella, de manera que llega un momento en que seguir una dieta muy estricta y controlada se hace poco sostenible en el tiempo.
En cambio, teniendo en claro que la clave es comer menos, se puede iniciar la dieta comiendo los mismos alimentos que antes pero educando al estómago para que se conforme con menor cantidad. Al disminuir el volumen de la ingesta también disminuye el apetito de a poco. A medida que la voluntad vaya ganando terreno sobre el deseo de comer, la  misma persona irá eligiendo alimentos menos calóricos y más naturales porque su cuerpo mismo se los irá pidiendo.
Es inútil hacer una dieta brusca hipocalórica si no se reeduca el hábito del volumen que se ingiere. Comer cantidades excesivas de ensaladas o sopas para paliar el apetito a la larga no resulta bien porque el organismo físico y la mente siguen con el mismo hábito de ingerir comida abundante que antes.
Lamentablemente en nuestra sociedad se está priorizando el consumo de alimentos industrializados, llenos de conservantes y aditivos químicos, que además muchas veces contienen saborizantes artificiales adictivos, especialmente para los niños. El uso indiscriminado de edulcorantes y alimentos mal llamados “light” también lleva a la creencia equivocada de que se puede comer cualquier cantidad de ellos sin engordar.
La obesidad infantil es actualmente un problema importante. El consumo masivo de bebidas dulces con o sin azúcar es una de las causas de dicha obesidad. Nuestro organismo está compuesto entre un 70 a 90% de agua según la edad. Por lo tanto es imprescindible ingerir diariamente suficiente cantidad de agua pura, no contaminada con químicos. El consumo de bebidas o alimentos con sabor dulce genera rápidamente adicción, además de estimular excesivamente el páncreas y predisponer a la diabetes.
Otro detalle importante es eliminar la palabra “dieta” del vocabulario y cambiarla por “mi nueva forma de alimentarme” ya que una dieta es algo que se termina y la persona que ha logrado bajar de peso tiende a volver a sus viejos hábitos y por lo tanto volverá a engordar.
En conclusión, la verdadera Homeopatía no adelgaza por sí misma pero sí puede ayudar a que la persona con sobrepeso esté lo suficientemente equilibrada y fortalecida como para decidir un cambio de hábitos y ser capaz de llevarlo a cabo.

¡Hasta la próxima!
Dra. Liliana Szabó
Médica Pediatra Homeópata - Docente Libre de la A.M.H.A.