AVISO IMPORTANTE


A partir del día 14 de junio de 2015, domingo, este blog dejará de ser actualizado como se ha venido haciendo hasta la fecha. La primera idea fue la de cerrar el blog, pero el deseo que que cuanto aquí se ha publicado pueda seguir siendo útil en el futuro, nos hace que mantengamos abierto el blog. Si tuviera alguna duda o quisiera hacer algún comentario, no tema hacerlo: seguiremos publicando cuantos comentarios se hagan y seguiremos contestando a las dudas que puedan surgir.
Gracias y hasta siempre.
Andrés Guerrero Serrano
-Homeópata-

jueves, 22 de septiembre de 2011

Ácidos Grasos Esenciales de Cadena Larga como Alternativa al Tratamiento del Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)

(Extraído de blogs.funiber.org)

Tesis: Ácidos Grasos Esenciales de Cadena Larga como Alternativa al Tratamiento del Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)

Autor:
Sandra Jarrin Motte

Máster en Estudios Biológico Naturistas – Universidad de León.

El TDHA es un trastorno crónico de larga duración que describe a niños que son inatentos, impulsivos e hiperactivos. Este trastorno ha ido incrementando con el paso de los años llegando a ser en algunos países un problema de salud pública. En la mayoría de los casos, la causa del TDHA es desconocida, no obstante se plantean causas biológicas y multifactoriales; dentro de estas causas biológicas se encuentra la deficiencia de ácidos grasos esenciales. Se ha llegado a esta conclusión ya que ciertos síntomas físicos reportados en el TDHA son similares a los síntomas observados en dicha deficiencia. También a través de diversos estudios se ha observado que un buen número de niños con TDHA presentan niveles bajos en plasma de ácidos grasos esenciales de cadena larga como el EPA y el DHA. Este tipo de grasas desempeñan una función especial en el cerebro y el sistema nervioso central, ya sean formando parte de la estructura del cerebro y las neuronas o promoviendo la acción de los neurotransmisores o de las conexiones sinápticas entre otros.

Como el TDAH es un trastorno que puede continuar tanto en la adolescencia como en la adultez, las claras manifestaciones serian en una disminución en el rendimiento académico, social y profesional, ahí destaca la importancia de realizar un adecuado tratamiento. La primera línea de tratamiento son los fármacos psicoestimulantes como el Ritalín o la Strattera. Sin embargo, dichos fármacos pueden presentar efectos secundarios como bajo peso o baja estatura, insomnio y falta de apetito.

Debido a la importancia biológica de los ácidos grasos esenciales y a su influencia en la acción del cerebro y el sistema nervioso es que se plantea la suplementación con ácidos grasos esenciales de cadena larga (DHA y EPA) como una alternativa al tratamiento de dicho trastorno.

Objetivos:

Objetivo General:

-       Investigar el efecto de los ácidos grasos esenciales de cadena larga sobre los signos y síntomas del TDAH.

Objetivos Específicos:

-       Destacar la importancia de los ácidos grasos esenciales en la estructura y función del cerebro y el sistema nervioso central.

-       Descubrir los aspectos generales del TDAH como trastorno crónico de gran prevalencia.

-       Resaltar los efectos en el organismo de una deficiencia de ácidos grasos esenciales y su implicancia en la sintomatología del TDAH.

-       Mostrar la eficacia, ventajas y desventajas de los medicamentos utilizados en el tratamiento del TDAH.

Ácidos Grasos esenciales:

Los ácidos grasos esenciales son ácidos grasos que no pueden ser sintetizados en el organismo a partir de otros componentes y por lo tanto deben obtenerse a través de la dieta. En la nutrición clásica, un nutriente es considerado esencial si su retiro de la dieta conlleva a síntomas de deficiencia que incluyen el deterioro del desarrollo y crecimiento; este término está referido a aquellos ácidos grasos que están implicados en procesos biológicos y no aquellos que solamente cumplen un papel energético.

Dentro de este grupo de grasas se encuentran dos familias: el ácido alfa-linolenico (Omega 3) y el ácido linoleico (Omega 6). Aunque originalmente fueron designadas con el nombre de Vitamina F cuando se descubrieron en 1923, en 1930 se decidió clasificarlas como grasas.

Para conocer más acerca del tratamiento y las acertadas conclusiones a las que llega la alumna puedes descargar la tesis completa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario